Temazo

martes, 17 de febrero de 2015

Doble moral

Hoy, para comenzar este nuevo post, me voy a subir al carro del trending topic del momento y vamos a hablar de “50 sombras de Grey”. No, no vamos a hacer bromitas sobre los tsunamis generados en las salas de cine, ni voy a criticar el argumento del libro. Admito no haber visto la película (ni leído el libro), pero ello no tiene que suponer que no conozca algunos detalles de la misma, de igual modo que nunca me he tragado un erizo pero me puedo hacer una ligera idea de lo que ello  me supondría.

Pues bien, mi crítica, como bien he dicho, no se basa en el argumento, ni la historia, ni el fenómeno fan, sino en la doble moral de las fanses de Grey. ¿Por qué? Porque las mismas cosas que os molan de Grey, os repulsarían si las hiciese otro tipo de hombre.
Imaginemos que el director de la película “50 sombra de Grey” hubiese sido un cachondo y eligiese para representar al señor Grey a cualquiera de estos actores:





¿Le molaría a Anastasia que alguno de estos señores le diese un cachete, que le atase a la cama, que le mandase e-mails picantones o que le preguntase la hora en un callejón oscuro? Ni hablar. Si alguno de estos le invita a una copa, dejan el alcohol; si alguno de estos le pone una mano encima, se echan ácido sulfúrico donde les haya tocado; si alguno de estos le llama por teléfono se cambian de número. ¿Alguna chica vería esa película alternativa con la misma pasión con la que ven la real? Pues no. Sería como si para hacer la película Striptease, en vez de Demi Moore, hubiesen cogido a Chus Lampreave. Oiga, pues no es lo mismo, ¿para qué engañarnos?



Imaginad que un compañero o compañera del trabajo (o de clase) os lleva un día a casa y cuando vais a meter algo en el maletero veis que en su interior hay una fusta, unas esposas metálicas, antifaces, un látigo… Si vuestro/a compañero/a os mola, os pondréis a cien deseando que se equivoque de camino y acabéis perdidos en mitad de la nada, pero si por el contrario es un casposo, hediondo a sudor amargo y con toda la cara de un uruk hai… Pues casi que prefieres hacer 200 km en taxi antes que irte con él/ella.



Ahora pongamos que ese mismo compañero o compañera de trabajo os deja un post it que pone “Lo daría todo por ti”, que lo primero que se te ocurre decirle es “Date la vuelta y no pares de andar hasta que se te gasten los pies”.

Encima el muchacho es rico y todo el día está comprándole caprichitos a la muchacha… Algunas personas que ven esto como un gesto dulce y cariñoso son las mismas personas que el otro día decían que invitar a una copa a una chica es machista. No es machismo invitar a una chica que no conoces a una copa. En todo caso sería triste, lamentable o estúpido.


En definitiva, que en el mundo del cine nos encontramos a dos tipos de personajes: l@s guap@s y l@s gracios@s, pero mientras que elegir el actor de “50 sombras de Grey” casi desemboca en la Tercera Guerra Mundial, elegir el compañero de Torrente nunca será una difícil tarea. 

PD: Seguro que estáis deseando verles en un remake de la película... 


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